viernes, 3 de julio de 2020

LA VISIÓN INDÍGENA TRADICIONAL

Los abuelos en sus relatos cuentan que el indígena ha considerado el territorio como un ser vivo, que se complementa con los seres que lo habitan, que el territorio es la casa de los espíritus quienes acompañan a los hombres y que por eso no puede haber un territorio sin indígenas, ni indígenas sin territorio.

Los territorios indígenas tienen sus dueños quienes los conservan y mantienen el equilibrio y la armonía, ellos señalan que si se acaban también los indígenas y seres espirituales que nos acompañan. En otras palabras si se acaba el territorio seria la muerte.

No olvidemos que el territorio, además de ser casa para vivir, es semilla, porque allí nace todo, por eso decimos que es la madre tierra.

Los abuelos que estaban relatando la historia decían a sus nietos que hasta ahora los indígenas ven nuestro territorio como un ser vivo y que por eso cuando bajamos hacemos algunas prácticas para conservar el agua, los animales y así mantener la salud, la seguridad alimentaria y la estabilidad en el territorio.

Por lo tanto se debe respetar al duende y al espíritu de la montaña, ya que dicen los abuelos que el territorio es como un cuerpo donde la cabeza es nevado y los brazos son ríos como corredores de la vida espiritual y material, por eso muchos pueblos indígenas se resisten a la minería, la tala de bosques, la contaminación, los monocultivos, entre otros ya que se sienten como si le quitaran la sangre del alma a la tierra, como alimentar la ambición de unas pocas personas, dejando a la comunidad con tierras arrasadas de contaminación y violencia.





Recreando nuestra historia Nasa.
Institución Educativa El Sesteadero. 

LO HERMOSO DE LA NATURALEZA

Queridos amigos, deseo invitarlos a que nos pongamos la mano en el corazón  y seamos conscientes de nuestro alrededor. Tomémonos un tiempo y miremos nuestro entorno, veamos lo hermoso que nos rodea, lo divino que aún conservamos, si caminamos en un bosque y observamos lo grandioso que es, estoy segura de que no lo destruiríamos.

Pero hoy en día solo nos percatamos por estar pendientes de lo que queremos escuchar o lo que hemos aprendido en nuestras preparaciones, las cuales en muchos casos no nos enseñan a escuchar atentamente lo que no se oye y que a veces puede ser imperceptible.

Por no saber escuchar lo que no se oye, generalmente nuestras autoridades escuchan solo los problemas superficiales y no escuchan con atención los problemas más profundos de las personas y las situaciones particulares de los más excluidos.




Recreando nuestra historia Nasa.
Institución Educativa El Sesteadero.

lunes, 10 de febrero de 2020

EL GALLINAZO

Un día al medio día calentando el sol, en un potrero grande dormía un caballo, un garrapatero sentado encima le quitaba las garrapatas.

El gallinazo bajó dando vueltas y le preguntó: ¿está muerto?. El garrapatero respondió: vivo, vivo... y está dormido.

Teniendo mucha hambre volvió y desde muy alto se clavó y al llegar donde estaba el caballo, como este dormía con el culo abierto, entonces metió la cabeza para sacarle las tripas.

Al hacer esto el caballo despertó muy asustado, apretó el culo con fuerza y echó a correr y cuanto más aleteaba el gallinazo, más corría el caballo. Al final muy cansado defecó el caballo y fue cuando se libró el gallinazo y por eso quedó con la cabeza pelada para siempre. El gallinazo asustado decía: "te juro, te juro y te perjuro que nunca más volveré a comer por el culo sino por los ojos", por eso ahora cuando el animal está muerto primero picotea los ojos.




Tomado de la tradición oral Nasa (paez) 

EL CORAZÓN DEL VIENTO

Cuentan que el viento es un anciano muy trabajador. Cuando ventea, en visión lo ven que anda derribando la montaña con mucha agilidad.

Un día estaba venteando mucho y Francisco en su casa estaba bebiendo chicha con otras personas de la comunidad.

Como venteaba muy fuerte, salió de la casa a observar si le estaban tumbando su sembrado de maíz. Estaba observando detenidamente su maizal y de repente ventió fuerte y él oía que le decían: "Francisco deme chicha, tengo mucha sed,... si no me das chicha, te tumbo el maizal y la casa..."

"Al escucha esto de inmediato entré a la casa y saqué en un mate (recipiente de calabaza), suficiente beka sek "chicha de maíz" y la coloqué al lado izquierdo de la casa sobre un árbol para que tomara. Así no me tumbó la casa, ni el maizal y las cosechas de maíz fueron muy buenas.

Por eso cuando ventea fuerte si uno está tomando beka sek "chicha de maíz" hay que rociarle un mate de esta clase de chicha.

También se acostumbra a colocar un mate grande de chicha de maíz en el centro del cultivo de maíz, para evitar que el viento tumbe las matas de maíz.

También en el centro del cultivo de maíz se deja una cabeza, calavera, de caballo para que la mata de maíz sea fuerte como el caballo y no lo tumbe el viento.



Tomado de la tradición oral Nasa (paez) 

EL CARRO FANTASMA

Salvador cuenta que una vez a eso de la media noche venía de Rionegro a Toribío y llegando a la Despensa, vio que venía un carro del otro lado del filo, pero decía que venía muy rápido. Él se alegró porque pensó que este carro lo recogería y llegaría rápido a Toribío.

El caminaba rápido para ver en donde lo alcanzaba y llegando a un punto que le llamaban la Virgen donde se habían rodado varios carros dicen que sintió que lo alcanzaban entonces se hizo debajo de la carretera y alzó la mano para que parara, pero era muy extraño porque este bus escalera (chiva) venía cubierto de carpa como si estuviera lloviendo.

Cuentan, que al subirse a este carro vio que los que viajaban no eran personas sino marranos, el chófer era un marrano grande y gordo que respiraba candela. Me invadió el susto y en un momento vi que en una curva esta chiva se lanzó al vacío hasta llegar a la otra curva. En la siguiente curva como era un peñasco vi que iba a hacer lo mismo, entonces decidí tirarme pero al lanzarme quedé al borde del peñasco de muy difícil acceso, entonces esperé que amaneciera y así pude salir. Sucede que estaba era en Chorro de Piedra cerca a Toribío.

Muchos caminantes cuentan que a media noche siempre ven andar a estos carros.

Mi abuelo dice que estos son los espíritus dueños de los carros, y estos se presentan cuando van a suceder accidentes y esto ocurre porque los choferes no refrescan los carros.




Tomado de la tradición oral Nasa (paez) 


LOS TAPANOS

Cuentan que antiguamente a esta tierra la visitaban frecuentemente unas personas enanas que no tenían recto y por eso los llamaban los Sin Culo.

Vivían dentro de la tierra y tenían un subterráneo por donde se comunicaban con los nasas (paeces). Cuentan que hasta hace poco en diferentes partes existían estos subterráneos ubicados en grandes cuevas, por donde salían de adentro de la tierra, estos traían elaboradas muchas artesanías, collares, aretes de oro, manillas, entre otros. Además trajeron una variedad de ganado llamado común o criollo, es un ganado pequeño y cornudo, hasta hace poco existió este animal.

Dicen que cuando venían a llevar este ganado, los enlazaban con bejucos, para llevar y sacrificar el animal. Hacían mingas con varios tapanos porque el animal era muy grande. Los nasas le ofrecían comidas como el mote o el sancocho y cuenta que estos los aspiraban y después los botaban detrás de su espalda. Solo tomaban chicha.

A ellos les extrañaba ver defecar a un nasa, cuando un nasa defecaba se agrupaban para observar.

Un día un tapano al ver que los nasas defecaban le pidió el favor que le hiciera un roto (recto) para defecar también. El nasa calentó una aguja y le chuzó, al hacer esto el tapano explotó y de inmediato explotaron muchos hasta morirse. Los demás huyeron.

Dicen  que el túnel subterráneo cerca donde ellos vivían había un espíritu guardián parecido al mojano, este no dejaba pasar a ninguna persona. Entraban siempre y cuando no hubieran comido sal, o que hubiera hecho un ritual especial.

Cuentan que una vez entró una mujer embarazada por uno de los subterráneos y de inmediato el hueco se tapó. Desde ese momento se perdió la comunicación con estos seres.





Tomado de la tradición oral Nasa (paez) 

EL ORIGEN DEL CHACHAFRUTO

Hace tiempo en la comunidad hubo una gran minga para la siembra de maíz. Como era costumbre al anochecer, después de escurrir y guardad el mote en la mochila, decidieron tomar chicha y bailar al son del tambor y de la flauta de los músicos de la vereda.

En esta fiesta una mujer decidió salir sola para su casa, al ver que su esposo estaba borracho y al ir caminando, en noche de luna llena, por el camino un hombre la estaba esperando, cuando la alcanzó éste la conquistó hasta convencerla y hacerle el amor.

Sucede que al estar haciendo este acto sexual, el marido se había despertado e iba detrás siguiéndola; la mujer al darse cuenta que su esposo la seguía insistió en dejar de hacer el acto sexual, pero sucede que el pene del hombre se volvió como el viril del perro y quedaron engarzados, similar a como quedan los perros al hacer el acto sexual. Esta mujer al sentirse así y al ver que su esposo se acercaba, desesperada sacó un pedazo de carrizo cortante y le cortó el pene al hombre, pero al cortar este le quedó dentro de la vagina.

Así se resigno a ir, al llegar a la casa y al estar juntos con su esposo le dieron deseos de orinar y sucede que al orinar se le cayó el pedazo de pene. Al ver esto la señora recogió el pedazo de pene, lo guardó en la mochila y lo sembró en el costado derecho de la casa.

Con el tiempo en este lugar nació un árbol muy desconocido y al dar fruto, cargó como un frijol similar al viril del perro. La familia como vio que se parecía al frijol empezó a comer y era muy exquisita. Pero decían que al comer demasiado producía pereza y sueño, por lo tanto se prohibía comer demasiado a los nichos porque de pronto se le volvía el pene en forma del chachafruto y después quedaban pegados en el acto sexual.





Tomado de la tradición oral Nasa (paez)